En secreto

He estado invirtiendo tiempo con mi hija aquí en la casa en hacer actividades para fortalecer su aprendizaje, para ser sincera a veces no es nada sencillo, creo que es por la edad, se distrae fácilmente a veces a la primera no me pone atención, lo más fácil sería ver que no quiere o que quiere hacer otra cosa y dejarla, pues lleva tiempo y esfuerzo pensar en como hacerle para atraer su atención, pero me tomo unos minutos para idear y sentarme a enseñarle y a veces no es visible el aprendizaje, quizá pueda pensar que no sirvió de nada, y quiera dejarlo de hacer, pero es tanto el amor que le tengo que es lo que me hace insistir, pues se que no es en vano cuando invierto tiempo en ella. ¡Cuando de repente me la encuentro a ella sola haciendo lo que aprendió! Es una satisfacción enorme ver que el tiempo que invertí, aunque no era visible para mi, realmente estaba haciendo cambios en ella, y estaba produciendo algo. Me alegra ver que cuando salimos, y estamos con más gente, ella comienza a hacer cosas que aprendió conmigo, y siento aún más satisfacción que me llame para que la vea haciendo lo que aprendió.

Y se me vino esto a la mente al leer este versículo. Todo lo que hagas en lo secreto, aunque pensemos que es secreto, tiene un impacto en los visible. De alguna manera sale a la luz lo que hacemos cuando nadie nos ve. Son esas pequeñas cosas a las que le dedicamos tiempo cuando estamos solos que de alguna manera comienzan a dar fruto, a lo mejor la siembra la podemos esconder, pero el fruto no.

Quizás pienses que no esta produciendo algo el buscar a Dios o hacer las cosas para El,  e invertir tiempo para leer su palabra y hablar con El todos los días. Hacerlo a solas en tu cuarto, sin que nadie te vea, es difícil, esto es algo que tu tienes que decidir hacer porque sabes que no es en vano, sabes que estas invirtiendo eternamente cuando te separas y das prioridad a Quien te ha dado la vida. Es algo que hacemos por fe, porque sabemos que Dios está ahí, El nos escucha y se agrada de que le demos prioridad a conocerle más, sabemos que nos ama, y que nuestra satisfacción entera la encontramos en El.

Es por eso que Dios bendice y honra esta acción, porque sabe que al hacerlo en privado, lo hacemos por El, al hacerlo cuando nadie nos ve, no hay más personas de las que llamemos la atención, más que la de El. Es ahí cuando nadie nos ve cuando nuestro deseo de honrarlo se vuelve aún más sincero. Y Dios no puede pasar por alto eso. El promete mostrarse en nuestra vida y honrarnos también, pero El lo hace en público. Decidir honrar a Dios en lo secreto, siempre traerá bendición y un impacto en lo visible.

Mateo 6:6
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”

Hebreos 12:11
“Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s