El infinito valor de conocer a Cristo

Que fuertes las palabras de Pablo al decir: “todo lo que pensaba que tenía valor lo desecho como basura, a fin de ganar a Cristo.”

Pablo se jactaba de la familia en dónde había nacido, de la preparación que él tenía, de la “gran” persona que él era, y de todas las cosas buenas que había hecho y logrado. Era una persona que desde chico había cumplido con todo lo que la sociedad, religión, y la cultura exigían. Tanto se jactaba que era su carta de presentación. La gente lo conocía por eso, incluso era admirado y respetado por eso. Toda su identidad y valor descansaban en sus esfuerzos humanos. Para los demás era admirable, no cualquiera tiene esas oportunidades, no cualquiera tiene esos logros.

Pero cuando Pablo se encuentra con Jesús, aunque quedó sin vista físicamente, sus ojos fueron abiertos, y su entendimiento esclarecido. Pudo entonces ver como Dios ve las cosas. Pudo entender que de toda la historia de logros en su vida el único momento que realmente importaba fue el momento de su encuentro con su Salvador, un momento dónde el no tuvo que esforzarse ni alcanzar nada por sí mismo, un encuentro dónde Jesús fue quien lo atrajo hacia El con amor, dándose a conocer. Fue entonces cuando lo que Pablo pensaba que era luz, en realidad eran tinieblas, lo que pensaba que tenía valor ahora era basura y lo que tanto abrazaba, ahora lo desechaba.

Eso es lo que hace Jesús en nuestra vida, revoluciona, transforma  y  renueva completamente nuestra mente, nuestros deseos, y prioridades. Nos da un nuevo nombre y cambia por completo el rumbo de nuestra vida.

¿Cuántas cosas creíamos o creemos que son valiosas? ¿Cuántas cosas pensábamos que eran importantes y que debían  conocer los demás de nosotros? Pero cuando conocemos el infinito amor de Jesús, nos damos cuenta que es lo único valioso que podemos tener y lo único que vale la pena que los demás conozcan. Toda bendición viene de Él. Si no lo tenemos a El primeramente, no tenemos nada.

Filipenses 3:7-9 NTV

“Antes creía que esas cosas eran valiosas, pero ahora considero que no tienen ningún valor debido a lo que Cristo ha hecho.  Así es, todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él, he desechado todo lo demás y lo considero basura a fin de ganar a Cristo  y llegar a ser uno con él. Ya no me apoyo en mi propia justicia, por medio de obedecer la ley; más bien, llego a ser justo por medio de la fe en Cristo.

Pues la forma en que Dios nos hace justos delante de él se basa en la fe.”

Santiago 1:17

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

Un pensamiento en “El infinito valor de conocer a Cristo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s