Tengamos contentamiento.

Hace poco me detectaron una infección, la cual estoy en tratamiento. Gracias a Dios no es nada grave y se puede quitar. Sin embargo en el proceso entre que me hacía estudios para saber que era, estuve muy preocupada, pues mucha cosas pasaban por mi mente, me asustaba la idea que pudiera ser algo muy grave y que pudiera estar en riesgo mi vida.
Gracias a Dios nunca nos hemos enfermado mucho. Y la salud es algo que yo siempre daba por hecho, ni siquiera oraba por eso. En ese lapso de tiempo entre que me hacia estudios y me daban un diagnostico que fue como 1 día y medio. Aprendí muchísimo, Dios me enseño que hay veces que nos preocupamos por cosas tan superficiales, estas vienen a manejar tu vida de cierta manera sin darte cuenta: “¿A donde vamos a ir de vacaciones este año? ¡Ya me quiero cambiar de casa! ¡Creo que ya es hora de cambiar el carro…o de comprarme ropa nueva! ¡O de tener lo que x persona tiene! O meter a mis hijos en el colegio en el que los tiene mi amiga… ¡quiero tener, tener, tener! ¿Es algo malo? Para nada!! Nada de esto es malo, Dios no esta peleado con bendecirnos económica, y materialmente! Pero esto si llega a ser un problema, cuando esto te maneja a ti, y esto comienza a ocupar tu mente, en como le voy a hacer para tener o alcanzar estas cosas.
Cuando estaba pasando por esta situación, estuve orando y le dije al Señor: No quiero nada… de verdad, no me importa si llego a tener más o menos. Lo que más quiero y deseo en esta vida es que me permitas vivir para no solo disfrutar de las bendiciones que Tu ya me has dado, si no también darte a conocer, no solo con mi familia si no con toda la gente!

A veces cambiamos lo más por lo menos, le damos mas valor a las cosas que no lo tienen y dejamos sin invertirle tiempo a lo que nos genera más valor como personas. Decidamos disfrutar de lo que Dios nos ha dado, decidamos tener contentamiento en nuestro corazón, agradezcamos lo que tenemos ahora, y con estos recursos que ya están en nuestras manos decidamos servirle con todo nuestro corazón. =)

Marcos 8: 35-37
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.  Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará, porque ¿de qué le aprovechará al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”

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